¿Quién soy?





Soy Diego Fernando Pulgarín, colombiano, blogger y viajero.

Nacer, estudiar, conseguir un buen empleo y pensionarse. Ese era el orden de la vida que estaban viviendo mis padres, que vivía mi mundo más cercano y que empezaban a vivir muchos de mis amigos, pero ¿Realmente era esa la única manera de vivir?

En mi caso, nací, estudié y tuve la fortuna de conseguir un buen trabajo. Durante 8 años fui coordinador de investigación de mercados para una multinacional de consumo masivo que producía útiles escolares, y todo sea dicho, me gustaba mi trabajo. Lo que no me gustaba tanto, era tener que luchar a diario con la idea de estar pasando los mejores años de mi vida en una oficina, mientras sentía que el mundo estaba lleno de lugares maravillosos por explorar; ¿Realmente era esa la única manera de vivir?

Todo es una cuestión de sueños, intereses y expectativas.

Para ser sincero, no me gusta el discurso que plantea que la felicidad SOLO se encuentra en viajar. Creo que la felicidad también se puede encontrar en tener una familia, comprar una casa o trabajar en una oficina y crecer profesionalmente.

Pienso (y es solo mi punto) que la mayor responsabilidad de cada persona es comprometerse con su sueño (sea cual fuere) y dar cada día lo mejor de sí para convertirlo en realidad. En mi caso, mi sueño era viajar y mi mayor reto era construir un estilo de vida que me lo permitiera.

Cuestionando mi vida.

Desde los 25 años empecé a cuestionar la manera en que estaba construyendo mi vida. Por un lado estaba la satisfacción de tener un buen trabajo en una de las mejores empresas de mi país y por otro lado estaba mi parte esencial que pedía a gritos cambiar mi estilo de vida por otro que me permitiera ser una persona más libre.

La gran pregunta: ¿Seguir viviendo la comodidad de tener un trabajo que de alguna manera disfrutaba y que me garantizaba una buena calidad de vida o ser leal a mis convicciones, renunciar a mi empleo y empezar a construir una vida como persona independiente, que tiene más autonomía, control de su tiempo pero una tremenda incertidumbre económica?

Perdiendo el miedo.

Vivimos llenos de miedos, algunos propios, otros heredados y hoy desde todo lo que he vivido, puedo decir que esos miedos son los que nos alejan de la posibilidad de tomar grandes decisiones en nuestra vida. Todo parecía indicar que ser empleado era una situación sin salida, pues no tenía el valor necesario para saltar al vacío.

Por suerte, en el proceso encontré una coach maravillosa, que me enseñó, entre otras cosas, que nacemos para vivir; en ese sentido, nuestro mayor capital es el tiempo y no es justo perderlo haciendo cosas que no nos hacen auténticamente felices.

¿Y entonces qué pasó?

En febrero de 2013 renuncié a mi trabajo teniendo 28 años; hoy tengo 32 y en esos 4 años han sucedido tantas cosas que resulta imposible contarlas en tan pocas líneas, pero intentado resumir: perdí casi todos mis ahorros en un mal negocio, decidí empezar un viaje corto por mi país y al final, ese viaje corto se convirtió en un viaje de 2 años, 8 países y aun contando.

En medio de ese viaje decidí crear un blog con las historias del camino, para que siempre me recuerde los mejores años de mi vida y al mismo tiempo sirva de inspiración y guía para todos aquellos que aún tienen el sueño de explorar el mundo.

¿Y el dinero?

Resulta que si sueñas con viajar pero no tienes dinero para pagar un tiquete de avión, todo se va a quedar en sueños y es justamente ahí donde está el reto más grande para un viajero: ¿Cómo vas a obtener los recursos que te permitan vivir la aventura? ¿Cuáles son tus fortalezas? ¿Cuáles son tus talentos? ¿Cómo puedes ganar dinero con eso?

En mi caso, aproveche mi conocimiento y algunas herramientas tecnológicas para convertirme en un “nómada digital” y ahora vivo realizando trabajos independientes que no dependen de una ubicación geográfica para llevarlos a cabo. Mi mayor fuente de ingresos proviene de anuncios publicitarios en sitios web, comercio de divisas, commodities y acciones.

Nacer, estudiar, conseguir un buen trabajo y pensionarse, ¿Realmente era esa la única manera de vivir? No; esa es la manera que a casi todos nos enseñaron, pero no es la única. Hoy, desde mi experiencia, puedo decir que vivimos en un mundo maravilloso lleno de posibilidades y depende de ti como usarlas a tu favor.

Para terminar.

Soy Diego Fernando y te doy las gracias por estar aquí. Acompáñame a vivir mi sueño de explorar la mayor cantidad de lugares posibles y de paso, permíteme compartir contigo algunos secretos de viaje, emprendimiento y del mundo web.